Jóvenes profesionales en España destinan más del 30% de sus salarios en alquiler

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El sector inmobiliario en España es uno de los más cambiantes, por lo cual la idea de independizarse a una edad más temprana parece cada vez más difícil, y esto incluye encontrar un piso para alquilar. Los precios actuales de los inmuebles son tan volátiles que incluso las parejas de jóvenes profesionales tienen dificultades para encontrar un piso, a pesar de estar compartiendo gastos.


Según datos obtenidos por el Consejo de la Juventud, el salario de una persona profesional entre 30 y  34 años que viva en la Comunidad de Madrid, ronda los 2.565 euros al mes. Esto implica que una persona con este salario debe invertir cerca del 30% sólo en arriendo, algo que empeora en el caso de personas más jóvenes, entre 16 y 29 años que tienen salarios más limitados, teniendo que destinar más de un tercio de su salario al alquiler sin importar el barrio en el que vivan.


El tema de la vivienda se ha convertido en un factor que limita el progreso de muchos españoles. A pesar de que muchos jóvenes profesionales deciden compartir piso para abaratar costos o reciben ayudas familiares los altos  precios de alquiler, la alta demanda y la poca oferta, siguen haciendo que el costo de vida sea demasiado elevado para muchos, lo que limita las oportunidades de progreso a mediano plazo.


Si bien en otras ciudades europeas  los precios de los alquileres han subido en los últimos años, en Madrid los precios han ido en aumento pero los salarios ofrecidos en España no son capaces de sostener el ritmo de la inflación. España por muchas décadas fue considerado un país para comprar propiedades, pero las nuevas generaciones de relevo no pueden siquiera sostener los precios de alquiler, por ende convertirse en propietarios de su propia vivienda parece un sueño muy lejano y poco realista.


Actualmente la situacion socio-economica de España, no permite que jóvenes sean capaces de ahorrar o tener posibilidades de acceder a hipotecas, debido a las altas exigencias de los bancos. Según la Encuesta de Condiciones de Vida, los jóvenes entre 16 y 29 años que viven alquilados invierten alrededor del 32% al 46% de sus salarios sólo en arriendo.




¿MADRID CIUDAD DE OPORTUNIDADES?


Por mucho tiempo, Madrid ha sido el destino predilecto de muchos jóvenes que viven en las provincias que aspirar a tener una mejor calidad de vida y a crecer profesionalmente, pero hoy en día, muchos jóvenes lo ponen en duda debido a los altos precios de alquiler en la ciudad y todo lo que implica poder conseguir un lugar decente.


A pesar de las dificultades, cada vez más parecen seguir llegando jóvenes españoles y extranjeros a la ciudad de Madrid.  Esto se debe a que la ciudad aún ofrece otras virtudes que en otras provincias no podrás encontrar, tales como transporte público de mejor calidad, una vida social más activa y más ofertas laborales, que aunque no sean empleos bien pagados en comparación a los gastos mensuales de vida que implica vivir en Madrid, siguen existiendo mayores oportunidades de empleo que en las provincias.



LOS BARRIOS MÁS HUMILDES ESTÁN EVOLUCIONANDO



San Diego es uno de los barrios más humildes de Madrid, pero se ha convertido en una excelente opción para los jóvenes que decidieron mudarse a esta ciudad y no disponen de los ingresos para cubrir los gastos de vivir en un vecindario mejor.


Un alquiler mensual en esta zona puede estar entre los 900 euros y en 10 minutos llegan a Atocha gracias a la línea 1 de Metro, algo que ofrece una gran facilidad para quienes no se preocupan tanto por el sector donde viven con tal que el dinero alcance para todos los gastos del mes. 


Pero lo curioso de esto no son los bajos precios de este vecindario, sino como los jóvenes estudiantes y profesionales han ido adaptando las zonas más humildes de Madrid, para que sean más atractivas. Cada vez se ven más bares de cervezas artesanales, comercios pequeños destinados a este nuevo público e incluso gimnasios.


De hecho, algunos agentes inmobiliarios aseguran que si bien estos cambios se vuelven convenientes para las personas que viven en San Diego o Vallecas, a mediano plazo lograrán que las zonas más económicas ya no lo sean tanto.