Construir viviendas asequibles una solución para el sinhogarismo

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Durante los últimos años los diversos cambios políticos, sociales y económicos que han vivido diversos países en europa, han desencadenado una serie de problemas que han aumentado el porcentaje de personas sin hogar. 


Uno de los mercados más inestables actualmente en estos países ha sido el sector inmobiliario, los altos costos de alquiler y compra combinados con bajos salarios han comenzado a generar una exclusión residencial.


En Europa actualmente se están implementando 50 medidas para solventar todo el problema referente a la exclusión residencial, y España es responsable de cinco de las propuestas hasta ahora establecidas.


Este programa no solo busca enfocarse en las personas que se encuentran en situación de calle, los entes gubernamentales están tomando en consideración diversos factores  tales como personales, económicos y familiares que causan que adquirir una vivienda digna sea una tarea difícil o imposible para estar personas.


De hecho, Sergio Nasarre, director de la Cátedra UNESCO de vivienda de la Universidad Rovira i Virgili (URV), explica que este programa también busca ayudar a personas que residen de forma forzada en pisos compartidos, casas de amigos y/o familiares por diferentes razones. "Un perfil claro es el de los divorciados y separados, que terminan en hostales o volviendo a casa de los padres.”



EL PORCENTAJE DE PERSONAS SIN HOGAR ES ALARMANTE 



Si bien es complicado conseguir cifras exactas de las personas que se encuentran bajo este tipo de circunstancias, la Federación Europea de Organizaciones Nacionales (Feantsa) y la Fundación Abbé Pierre, realizaron un estudio recientemente donde llegaron a la conclusión de que cerca de 11 millones de personas en Europa carecen de una vivienda digna y adecuado, por lo cual se ven forzados a vivir en la calle,  viven de la ayuda social o se encuentran alojados en casas de terceros. 


Lamentablemente, los números recolectados hasta finales del 2019 demostraron que en toda Europa el fenómeno del sinhogarismo ha ido en aumento, mientras que sólo en Finlandia han sido capaces de reducir los porcentajes.  



SE ESTÁ ELABORANDO UN SISTEMA DE VIVIENDAS SOCIALES


Pero en el mundo también existen personas que quieren contribuir a un cambio positivo. En diciembre de 2019 se entregó un informe con 50 medidas que buscan abordar la exclusión residencial y combatir este problema que acontece en toda Europa, de la mano de Feantsa y Housing Europe, la federación europea de vivienda social pública y cooperativa más relevante de la región.


Y España  no piensa quedarse atrás con los cambios que están ocurriendo en Europa, de hecho planteó cinco medidas que fueron propuestas desde Canarias, Cataluña y el País Vasco. Nassarre explica que  buscan que el sector privado y público se involucren más en este aspecto, para poder solventar de forma más rápida causado por deficiencias políticas en las leyes de viviendas actuales.


 "El propósito es mostrar soluciones creativas a pequeña escala que ya funcionan y que pueden ser replicadas en otros países europeos,” resalta Nasarre. 


¿CÓMO PUEDE FUNCIONAR?


A pesar de lo que muchos creen, implementar estos sistemas no son tan difíciles. En Polonia ya se  implementó un modelo que funcionó, al utilizar una antigua instalación industrial como viviendas. También está el caso del banco  austriaco Erste Bank que decidió adquirir 200 pisos antes de 2021 para poder ofrecer a las personas alquileres accesibles por un período de tiempo determinado.

 

En España también buscan implementar este sistema, el País Vasco se encuentra liderando e impulsando este sistema con tres propuestas, enfocadas en probar que se pueden construir viviendas que sean sostenibles y al mismo tiempo sean  asequibles para las personas con presupuestos ajustados.


Entre sus propuestas se destaca Bolueta, un proyecto donde cuentan con la colaboración del sector público y privado, para contemplar la construcción de 1.100 nuevas viviendas  de las cuales 608 son protegidas. Aquellas viviendas que serán destinadas al programa social se espera sean alquiladas por 200 euros mensuales.